El tratamiento de la fototerapia se
les pone a neonatos con ictericia. La
ictericia es lo que ocurre cuando en la sangre aumentan los niveles de bilirrubina,
lo cual se detecta porque la coloración de la piel pasa a ser amarilla.
Debemos saber que la procedencia de
la bilirrubina es la degradación de la hemoglobina, es decir, cuando se rompen
los glóbulos rojos, la hemoglobina que se libera se convierte en bilirrubina indirecta. Esta bilirrubina
indirecta debería llegar al hígado y conjugarse con el ácido glucurónico para
convertirse en bilirrubina conjugada
y ser excretada por la bilis. El problema se da cuando esta bilirrubina no se
conjuga y se queda la bilirrubina indirecta libre que es capaz de pasar la
barrera hematoencefálica.
La fototerapia no trata la causa de la ictericia pero reduce la
cantidad de bilirrubina indirecta o no conjugada al convertirla en un isómero
hidrosoluble (fotobilirrubina), que no es tóxico y se excreta fácilmente.
Los enfermeros debemos:
- posicionar las lámparas de fototerapia y los colchones para proporcionar la mejor exposición de la piel.
- poner al neonato una especia de gafas opacas para proteger sus ojos y evitar daño retinal
- colocar la mayor superficie del neonato, es decir, el tronco, en el centro de la luz, porque es ahí donde la irradiación es más alta.
- controlar la temperatura y los signos de deshidratación
- evitar aplocar al neonato sustancias oleosas
- Etc.
También debemos saber que la fototerapia puede ser interrumpida durante la alimentación para permitir amamantar, las visitas de los padres y el cuidado piel con piel, a no ser que la ictericia sea severa.
Además, para tomar muestras de
bilirrubina y hematocrito se debe apagar la fototerapia.

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